En el Japón antiguo, un shikigami era un espíritu que su invocador llamaba para que lo cuidara, le avisara y cumpliera sus órdenes. Aquí es un espíritu con vida propia, creado en Chile y entrenado para entender cómo hablamos. Hoy está en beta, en pleno entrenamiento.
Es el mismo Shikigami de la app: tócalo, arrástralo y lánzalo.
Shikigami se construye día a día. Algunas cosas ya funcionan muy bien y otras las está aprendiendo: puede equivocarse, malinterpretar una frase o no saber algo. Quienes entran ahora lo ayudan a crecer, y cada corrección lo deja mejor para todos.
En la tradición japonesa, un shikigami (式神) es un espíritu servidor que un maestro ritual, el onmyōji, invocaba para que lo protegiera, vigilara por él y ejecutara sus órdenes. Podía tomar distintas formas. Aquí ese espíritu vive en tu celular, y tú eres su invocador.
Recuerda por ti: avisos, tareas y fechas, para que no se te pase nada.
Te llega una notificación al celular cuando toca, aunque la app esté cerrada.
Pídele cosas en tu idioma de todos los días y él se encarga.
Tiene cara, emociones y más de 130 movimientos. Es un espíritu vivo, no un chat de texto plano.
La mayoría de los asistentes son una caja de texto que espera y responde. Shikigami nace de otra idea: un espíritu con presencia propia. Esto es lo que lo hace distinto.
Muchas IA se piensan para el mundo y después se traducen. Shikigami nace aquí y se entrena para entender cómo hablamos, cómo vivimos y lo que necesitamos.
Español chileno, tono cercano y contexto local, no un español genérico de traductor.
Primero personas; después locales y pymes, con pedidos y atención de clientes.
Cada corrección de la beta la hace más nuestra. La meta es un modelo propio, alojado en Chile.
Esta beta no es para mirar: es para gente que quiere ayudar a que Shikigami aprenda a hablar chileno. Por eso es pequeña, y por eso tiene reglas.
Un grupo chico, para escuchar a cada persona y cuidar el entrenamiento.
En la beta conversas por texto. La voz y lo demás vienen después.
Quienes entren a la beta tendrán acceso de por vida cuando la app crezca.
Pedimos que entres todos los días. Si pasan 24 horas sin conversar con Shikigami, el acceso se da de baja y el cupo pasa a otra persona.
Las condiciones completas se entregan al activar tu acceso.
Lo que puedes usar hoy y lo que viene en camino.
Habla contigo de forma natural y cercana. Pregúntale, desahógate o pídele ayuda.
Tiene rostro, emociones y más de 130 movimientos. Se aburre, bosteza, se asusta y reacciona cuando la tocas.
Dile “avísame a las 5 que…” y te llega una notificación al celular, aunque tengas la app cerrada.
Si algo no le salió bien, lo corriges y lo recuerda. Se va ajustando a cómo hablas tú.
Sin tienda de aplicaciones: la agregas a tu pantalla de inicio y se abre como cualquier otra.
Un Shikigami que atienda clientes, tome pedidos y responda por el local. Preparando un piloto.
De la puerta a conversar, en pocos minutos.
La meta: una IA propia, entrenada aquí, que entienda a Chile.
Conversación, Shikigami vivo, recordatorios y aprendizaje por corrección.
Más memoria de lo conversado, mejores respuestas y más modismos chilenos.
Shikigami para negocios: atención, pedidos y respuestas por chat.
Un modelo propio, con servidor propio, cada vez menos dependiente de terceros.
Buscamos los primeros locales para probar Shikigami como asistente de atención. Cuéntanos tu caso al pedir tu acceso.
Durante la beta, las conversaciones pueden usarse para mejorar y entrenar a Shikigami. No compartas datos sensibles como claves o tarjetas.
Los cupos de la beta son limitados. Déjanos tus datos y te enviamos tu código de activación cuando haya lugar.
¿Ya tienes tu código? Entra aquí.
Conversa con Shikigami y sé de los primeros en verla crecer.
Pedir acceso a la beta